Mientras bodegas históricas enfrentan reestructuraciones millonarias y el consumo interno registra sus peores números en décadas, el sector vitivinícola encuentra salvavidas inesperados en la cultura pop. Del vino con gaseosa de Lionel Messi al fenómeno agotador de stock de Taylor Swift, analizamos por qué la supervivencia del vino argentino —y mundial— depende hoy más de la autenticidad que de las etiquetas doradas.